Superman… ¿vuelve?

Sábado, 12 agosto 2006

Como tantos otros “refritos”, hace poco se ha estrenado la nueva película de Superman: “Superman Returns“. Según reza el título, “Superman vuelve” (si, esa es la traducción, por si alguno tiene problemas… ¡Va por ti, Jeza ;)!) pero el volver conlleva haberse ido antes, y creo firmemente que esto no es verdad así que les expondré aquí mis razones:

Miren, no me gusta demasiado, pero alguna vez he bebido Coca-Cola, incluso puede que haya probado algún Mentos mientras lo hacía; muchas veces me gusta comer pollo o ternera; me encanta la comida china, ya sea en casa o en un restaurante chino; como muchas veces en algún restaurante como el McDonald’s o el Burger King; sin duda he probado la soja y tomo alimentos con aditivos; durante mi infancia me pegaba pegatinas por doquier; uso desodorantes para mi higiene personal y ambientadores en mi casa… ¡Y sigo de una pieza!

¿Y me dicen ustedes que ha vuelto Superman? ¡Pero si nunca me he ido!

P.D. Para los paranoicos, aclararé que muchos de los links solo llevan a mentiras bien extendidas, por desgracia. Si no eres demasiado aprensivo y quieres reirte un rato con las invenciones de la gente, te recomiendo que leas esto

¡Ya estoy de vacaciones!

Viernes, 11 agosto 2006

Oficialmente es el lunes 21 de este mes, pero sabiendo organizarse… 😀

¡Por fin podré hacer todas esas cosas que siempre quise y nunca pude! ¡Como… dormir! Bueno, espero que mis vacaciones me deparen algo más interesante que esta actividad propia de las marmotas y demás animales 🙂

Por lo pronto, esta es una lista de todas las cosas que me gustaría hacer con el tiempo que tengo ahora en mis manos:

  • * Salir con mis amig@s (Tengo muchísima gente a la que ver, sobre todo a dos elementos a los cuales prometí una sesión de cine en casa. ¡No me he olvidado!)
  • * Irme pa’l sur (Aparte de a mi madre, hay otra persona a la que quiero visitar ;))
  • * Terminar un montón de proyectos que tengo a mitad, entre ellos uno de la Universidad 😦
  • * Estudiar
  • * Ir a Candelaria caminando (Del 14 al 15 de Agosto. ¿Quien me acompaña?)
  • * Dormir
  • * Ir al cine (Por ejemplo, cine en El Socorro del 14 al 19 de Agosto. ¡Están todos invitados!)
  • * Buscarme novia, casarme, mudarme, tener hijos e irme de viaje por Europa en InterRail

Seguro que se me olvidan bastantes. Si lo veo necesario (que va a ser que no, pero bueno) ampliaré éste o añadiré otro post con los planes maravillosos que se me ocurran. Espero poder hacer todo lo que quiero, aunque en esa lista haya alguno que todo el que me conoce sabe que va a ser un poco imposible que consiga 😀

Porque al fin y al cabo… ¿¿Quién carajo estudia en verano??

Siento que el actual post traiga malos recuerdos a algunos de mis amigos y a cualquiera que haya cursado alguna vez la asignatura de Compiladores o similar, pero el siguiente programa, aunque no es nada nuevo y lleva tiempo en otros blogs o páginas de frikys en general ;), es, cuanto menos, curioso; y me ha entretenido un rato.

Se trata, como su propio nombre trata de indicar, de un programa para, utilizando gramáticas libres de contexto, hacer dibujos basados en figuras primitivas (cuadrado, círculos y triángulos), deformándolas y repitiéndolas cuantas veces sea necesario para crear las figuras impresionantes que se pueden conseguir. Para muestra, un botón, aunque esta no tenga nada de increíble:

 

Pluma

 

…y aquí el código que ha generado esta mini-prueba:

startshape feather

rule feather {

SQUARE { size 0.1 0.1 }
SQUARE { r -0.3 y 0.1 size 0.1 0.1 }
SQUARE { r -0.6 y 0.2 size 0.1 0.1 }
feather2 { r -0.9 y 0.3 }

}

rule feather2 {

SQUARE { size 0.1 0.1 }// Rama izquierda
branch_left { y 0.025 r 70 s 0.4 }
branch_left { y -0.025 r 70 s 0.4 }

// Rama derecha
branch_right { y 0.025 r -70 s 0.4 }
branch_right { y -0.025 r -70 s 0.4 }
feather2 { r -0.3 y 0.1 s 0.985 b 0.01 h 0.1 sat 0.05 }

}

rule branch_left {

SQUARE { size 0.1 0.1 }
branch_left { r -1 y 0.1 s 0.97 b 0.01 }

}

rule branch_right {

SQUARE { size 0.1 0.1 }
branch_right { r 1 y 0.1 s 0.97 b 0.01 }

}

Lo mejor es que con pocos cambios se consiguen resultados sorprendentes. Pongo algunos ejemplos más de la misma imagen cambiando únicamente la rotación:

Pluma rotación 1º

Pluma rotación 3º

Pluma rotación 9º

Pluma rotación 20º

Finalmente, aquí tienen la dirección del programa, desde donde se lo podrán descargar y acceder a la galería (hay imágenes realmente increíbles)

ContextFree

¡Buena suerte a todos los que lo intenten, y espero me hagan llegar sus progresos!

 

 

¿Arrogancia… o inaptitud?

Jueves, 10 agosto 2006

Quizás el título de mi “artículo” sea un poco duro, pero no se me ocurre ninguna otra manera de describir lo que me ha pasado en mi trabajo durante estos días.

No, el problema no está directamente en mi trabajo (que aunque no sea el mejor de todos, no tengo demasiados motivos de queja). El caso es que en varias secciones de mi autoescuela (trabajo como informático) usamos un programa de una conocida empresa que suministra software para dichas entidades. El programa en cuestión nunca me ha parecido demasiado malo, pero no bueno en absoluto (su velocidad deja muchísimo que desear, por poner algún ejemplo), pero la palma se la ha llevado estos días al llegar hace un tiempo la última actualización del mismo.

Al realizarla (una operación bastante rutinaria, meter el CD, darle 4 veces a siguiente y listo. Hasta Bill Gates podría hacerlo ;)), vemos que todo el contenido anterior del programa se ha perdido misteriosamente, por lo que casualmente hablando con otro socio (no había tenido tiempo de llamar al soporte técnico) nos dice que existe un botón que recupera el contenido anterior. Bien, supongo que es ese botón al que le he dado unas quince veces y siempre me ha tirado el mismo error. Lo más que me gusta es que tenga que enterarme por un asociado, en vez de hacerlo por la documentación que se le suele incluir a un software cuando uno hace un cambio mayor… Con lo cual, intento llamar al soporte ténico para descubrir que “Nuestro servicio técnico está ocupado en estos momentos. Por favor, vuelva a llamar más tarde”… así durante todita la mañana. Mi jefe, que está muy preparado para este tipo de situaciones, me consigue el número de un tal Pepito, del soporte técnico.

Tras llamar al día siguiente (con todos los intentos, ya se había acabado el horario de oficina. ¿Horario sólo de mañana para una empresa de software?) el tal Pepito no se encuentra, así que me ponen con Juanito, que por lo menos pertenece al servicio técnico, el cual me dice que ese problema se soluciona volviendo a instalar todo, con lo que nos damos cuenta de que los discos que nosotros tenemos no valen para una nueva instalación, ya que cambiaron el sistema de protección de “disco llave” a “mochila”, y nuestros discos son de lo primero, pero nunca lo hemos notado debido a las tropocientas actualizaciones realizadas. Por lo tanto, me dice que me enviarán de nuevo un conjunto de discos con la versión anterior a la última. Sólo tengo que actualizar la versión que ellos me den con el último CD que hemos recibido y listo. A mi todo me huele a chamusquina, pero como tengo muchas otras cosas que hacer, lo dejo pasar…

Dos semanas después llega el susodicho paquete (que tuvimos que pagar, por supuesto, aunque me gustaría ver el contrato que tiene mi jefe con esta gente, ya que encima que es un problema que no ha sido causado por nosotros…) el cual procedo a instalar con toda celeridad, para comprobar (sin mucha sorpresa, todo hay que decirlo) que el programa sigue haciendo exactamente lo mismo… Utilizando una herramienta bastante útil para estos casos (un monitorizador de ficheros, que me indica a qué ficheros accede un determinado programa en cada momento) me doy cuenta de que el programa busca algunos ficheros en una ruta inexistente. Como paso de hacer chapuzas en mi trabajo, llamo al servicio técnico donde para mi sorpresa me lo cogen al instante (esta vez no ha habido voz maquinal que me indique “Gracias por llamar a LalaSoft”… ¿La usarán para excusar vacaciones del personal únicamente? Lo dejaré para un próximo post ;)), y tras explicarle mi problema a la “gris” señorita (¡no había ni inflexiones en su voz! Quizás esté harta de atender todo el día el teléfono) empieza la fiesta de verdad.

Me dice primeramente “Ese programa funciona” con lo que yo me quedo un poco a cuadros, y me dan ganas de decirle “¿Pero usted cree que si este programa funcionase yo la estaría llamando?”. Pero bueno, me contengo y le explico mis averiguaciones sobre la ruta inexistente. Tras repetirme lo de que el programa debe funcionar, añade una broma más al repertorio diciendo que “Eso nunca nos ha pasado aquí”. Vale, debo admitir que esta tiene un poco más de sentido, pero aún así creo que es bastante normal que a mi como cliente me importe más bien poco los problemas que hayan tenido en sus puestos, ya que el que intento solventar se encuentra en el mío. Me imagino un concesionario en el que tras llevarle mi coche a reparar porque se le ha roto la correa de la distribución a los 1000km me digan “Oiga, es que eso no nos ha pasado nunca aquí”… Espero que a esta gente nunca les exploten las tuberías del gas…

Tras explicarle unas 3 veces más de nuevo mi problema, me dice que espere, y pasados 5 minutos de inaguantable audición musical telefónica (¿quien elige estas músicas de espera? ¿Habrá tenido que soportarlas más de 2 minutos alguna vez?) me indica un lugar de donde bajarme un nuevo ejecutable principal, tras repetirme por décima vez consecutiva que “Eso debería funcionar”. Tras darle las gracias por su amabilidad y decirme que si tengo cualquier problema que les vuelva a llamar (si hombre, encima que pago la llamada para que me cuenten nada…), pruebo el ejecutable con el consiguiente (y de nuevo, nada sorprendente) fracaso. Así que, sin más remedio, me dedico a la solución “chapucera”, que gracias a Dios funciona a las mil maravillas (copia de todo el contenido en la ruta inexistente que busca el maldito programilla)

A todas estas yo me pregunto: ¿Es la arrogancia de saber que todas las autoescuelas de España usan por uno u otro motivo su software la raiz del problema? ¿O más bien es inaptitud pura y dura? Quizás sea una mezcla de ambas: Teniendo la seguridad de que tu software va a seguir siendo usado aunque tengas algún usuario descontento (¿a alguien se le ocurre algún otro caso similar? :D), te da también seguridad (valga la rebundancia) de que la calidad de tu servicio técnico no es un factor determinante para obtener un puesto en el mercado, ya sean tus programas lo más mediocre del mundo (que aclaro no es el caso más allá de lo nombrado al principio) o una maravilla andante (TAMPOCO es el caso ;)). El caso es que cada día está más claro que la cosa tiene que cambiar un poco…

Total, que aquí estoy, aún intentando instalar este maldito programa en una de las secciones (tarda muchísimo en copiar cada CD, así que eliminen esas miradas acusadoras de su rostro… ¡Realmente estoy trabajando! Sólo resulta que soy multitarea :D) porque se resiste mas bien bastante, pero si no han podido conmigo las vacas chifladas, los pollos constipados ni los peches empichados, va a poder un simple puñado de bits. ¡Lo lleva claro!

Peligros de la paquetería

Jueves, 10 agosto 2006

Hoy he sido víctima de un paquete. Si, lo digo en serio. No, no me ha caído encima ningún enorme bulto de 300 kilos, ni me he metido ni fumado nada de “eso” tan malo para la salud de uno, lo digo absolutamente en serio.
Tampoco es que el paquete no haya llegado, como cabría esperar… (porque todos debemos admitir que cuando uno espera un paquete tiene esa extraña sensación de que nunca vamos a verlo finalmente, que nos lo pueden haber abierto desde la oficina de paquetería hasta la vecina cotilla del piso de abajo, pasando por los repartidores, los guardias de seguridad que operan los rayos X, los que cargan en AENA… Si la verdad es que es para ponerse paranoico perdido :-P). El problema es que si llegó… Pero bueno, les relataré.

Primero, la emoción inicial (inocente de mi): “¡Por fin ha llegado!” me digo a mi mismo mientras suavemente intento abrir el paquetito (un bulto de unos 20 x 10 x 15 cm) de plástico en el que lo han envuelto… Y tras pasar esta primera “etapa” me encuentro con el problema “real”. Lo único que veo es una etiqueta hecha con un folio con mis datos y los de mi remitente. Y alrededor una cinta adhesiva que reza “Precinto de seguridad”. “Bueno…” me vuelvo a decir a mi mismo (si, no me digas que nunca has hablado contigo. Ahora va a resultar que soy el único loco del planeta, ¿no?) “… vamos a abrirlo rapidito para irnos a comer”. “¡Y un carajo!”, creo que debió responderme el paquetito, porque tras quitar unos 30cm de cinta, ahí seguía el maldito sin mostrar un ápice del contenido. Ya un poco acalorado empiezo a arrancarlo todo sin ton ni son… pero que va, eso no salía ni a tiros. Pero como uno es perseverante, tras 20 minutos de andar arrancando con las llaves, los dientes, el ambientador, el freno de mano (estaba en mi coche)… logré quitar finalmente lo suficiente para ver ALGO… ¡que resultó ser un montón de periódicos en donde también habían envuelto la cajita!. “Dios mío…” vuelvo a decirme a mi mismo (ya que aunque mi coche ha dado sus primeros pasos, aún se resiste a hablar) “… espero que esto sea el fin”. Bueno, casi que lo fue, aunque tras arrancar 20 páginas del periódico local de no-se-qué-lugar, logré abrir la cajita para encontrarme que contenía los suplementos deportivos, las esquelas y la programación del jueves por la tarde. ¡Y por fin, entre tanto papel sin sentido, una pequeña cajita blanca contenía mi preciado envío!

La verdad es que por un anillo de diamantes no me hubiese importado lo más mínimo estar media hora tranquinando con el paquetito. Pero anda que por un llavero
Moraleja: Si no le desean mal a nadie, NO le envíen ningún paquete. Les habla una víctima 😉

Bienvenidos

Jueves, 10 agosto 2006

Hubiese querido empezar de otra manera este blog, pero he pensado que el post de “Bienvenidos” para un blogger es lo que el programa “Hola mundo” para un programador: siempre se empieza por él.

Así que aparte de esta parrafada inicial, espero que este blog llegue a algo más que mis anteriores intentos, por lo que no voy a marcar ninguna meta inicial, sino escribiré por escribir como hacen tantas otras personas.

Si alguien me lee, bienvenido sea (y sólo por si acaso, ¡Hola mundo! 😉 )