Vivir en una isla…

Domingo, 29 octubre 2006

    El otro día, hablando con una amiga mía, me sorprendió al exponerme de improviso lo que ella consideraba su “futuro ideal” (no recuerdo con exactitud las palabras que utilizó, aunque si se que me gustó más su definición). Y me sorprendió porque es bastante parecido al mío, si no exacto (bueno, y por que no esperaba que me dijese eso en ese momento). La idea es sencilla: habitar una isla desierta viviendo de lo que pesques o caces.

A simple vista, este ideal no encierra gran complejidad, pero yo creo que dice más de lo que parece. Si logran apartar de sus cabezas la imagen de cierto programa de televisión que juega con las mismas reglas, aunque bastante distorsionadas en ocasiones, y se centran sólo en el hecho que se cuenta, verán que, aparte de eso, se dicen otras cosas.

Se dice, por ejemplo, que no tendrás que vivir atado a ningún tipo de reglas. Esta es la conclusión más obvia, aunque yo quiero desgranarla un poco. Vivir alejado del mundo (que es inherente a vivir en una isla desierta, por definición, aunque en el mundo en que vivimos sea cada vez más difícil) significa no más control, tanto consciente como inconsciente. Y este último es el que más me preocupa a mi, ya que odio hacer o pensar cosas que tienen otro fin mas que el que yo creía que tenían. El control inconsciente es, por poner un ejemplo bastante obvio, el que se da en los mal llamados medios de la información mediante los anuncios. Vivir en una isla desierta significa no preocuparse por tener un coche mejor que el de tu vecino, el último televisor de plasma ultra-guanajo o los tenis  (“zapatillas deportivas”, para todos aquellos visitantes peninsulares o de más lejos, 😉 ) marcha Chupinango que lleva tal o cual machango estúpido con un sueldo mayor que el PIB de algunos paises sólo por darle patadas a un balón o realizar cualquier otra actividad que muchos otros pagan por hacer.

En definitiva, significa poder olvidarse de las cosas, del tener y querer más, para poder vivir sin agobios. Es un poco parecido a lo que cuenta Jorge Bucay en su historia “La Ciudad de los Pozos”. En la realidad, es muy difícil llegar a vivir en una isla desierta, pero puedes contentarte con vivir en una isla (en mi caso) o en otro lugar, y convertir tú esos momentos en lo que tú quieras. Quizás pescar un poco y cenar esta noche sin pisar el “super” 😉

Y tú que dices, ¿cual es tu ideal de futuro?

Localizando constelaciones

Domingo, 22 octubre 2006

Los pocos que me conocen saben que me gusta la astronomía (sobre todo la mitología que siempre se le asocia, aunque eso ahora no tiene mayor relevancia 😉 ), adivinar las constelaciones y demás… Y anoche, mirando hacia el cielo, discutía con una amiga si lo que veíamos era efectivamente la Osa Mayor o cualquier otra constelación, y tratábamos a su vez de localizar algunas otras luchando un poco contra la contaminación lumínica que reinaba en el lugar, la cual abundaba, por lo que poco fue lo que logramos ver.

Para que en otro momento no me vuelva a ocurrir eso, he estado buscando por nuestro querido Internet alguna guía de cómo localizar fácilmente las constelaciones, y me he topado con esta página que da algunos consejos prácticos (y gráficos, para los más vagos) para conseguir este fin.

Nada más, espero que le aproveche a más de uno 😀

Mi ordenador ha explotado…

Martes, 10 octubre 2006

…o ese parece ser el caso de la mayoría de mis amigos en la última semana. Creo que tengo una explicación matemática para esto, y es la siguiente: La funcionalidad de nuestro ordenador es inversamente proporcional a la falta que nos haga en ese momento. Por lo cual, a todos los nuevos integrantes de la Universidad y a algunos que llevan ya algunos años, tienen una necesidad imperiosa de usar sus ordenadores en esta primera etapa del curso, mientras que en verano lo usaban solo para decir tonterías por el MSN Messenger y dedicarse a bajar lo último del Julay de la Gomera. Por lo tal, en esta última semana el SAT de mi casa se ha visto colapsado por los siguientes problemas que cito en ningún orden en especial, para que se hagan ustedes una idea de la cantidad de cosas por la que los ordenadores pueden reventar hoy en día:

  1. A una persona el ordenador le iba demasiado lento (evidentemente usa Windows, pero eso es otra historia :)), por lo que realicé el habitual procedimiento de guardar en CD’s y quemar a todo bit viviente en su disco duro, para volver a meterle un virus enorme (léase Windows) junto con una partición Linux y todos felices.
  2. Otra persona apagó el ordenador mientras el susodicho Ventanucos XP le indicaba clara y jocosamente en pantalla “NO APAGAR MIENTRAS SE ACTUALIZA EL SISTEMA” o algo parecido, aunque esta persona debió creer que se trataba de la luz de la habitación y decidió reiniciar el ordenador porque “no iba a estar esperando”. Pues nada, tras intentarlo un par de veces, el sistema se rió de mi diciendo que iniciara de nuevo la instalación. Otra quemada de disco y reinstalación.
  3. Nuestro siguiente invitado tiene un mini problema con su línea ADSL, aunque el problema sigue sin solución de momento a espera de probar si es la propia línea y culpar de esta manera a Telefónica, o ver si es el modem-router, para culpar también a Telefónica por distribuir unos cacharros tan malos.
  4. El candidato número cuatro viene directamente de mi curro, en donde uno de los ordenadores dejó de conectarse a la red y mostrar un simpático mensaje parecido a “Falta no-se-qué VXD y ahora no me da la gana de arrancar”. Evidentemente cuando yo llegué el mensaje no aparecía y el sistema arrancó correctamente, pero sin red, aunque la tarjeta aparecía como instalada. Dos disecciones y una instalación de drivers después y aquello funcionó como una puncha.
  5. Este expediente X es mi favorito: El hermano de una amiga se dedicaba a ver películas y bajar música de Internet, cuando enderrepente el ordenador hizo *puf* (según ella, literal) y al encenderlo de nuevo mostraba el maravilloso mensaje temido por todos los informáticos (al menos hace unos 10 años, cuando era más complicado conseguir un disco duro nuevo): DISK BOOT FAILURE, INSERT SYSTEM DISK AND PRESS ENTER, lo cual viene a decir, más o menos, en Cristiano: “La has cagao pibe, acabas de perder tu música harcorita y tus fotos guarras”. Este problema está también por resolver aún, aunque espero que sólo sea un cable un poco flojo (pero estando en la época en que estamos, todos sabemos que las posibilidades pueden ser infinitas)
  6. Y por último para no alargar más aún esta chorrada, hago la presentación, como no, de mi propio sistema, el cual estaba celoso de la atención que dedicaba a los ordenadores de los demás y decidió explotar literalmente, quemando la fuente y reventando dos de los tres discos duros que tenía instalados (el sistema y toda la información desde hacía unos diez años… Si, tenía hasta lo que guardaba en mi 486, ¡que pasa!. Me queda el consuelo de que en el disco que se salvó tenía… 10 discos de música. Eso si, toda bajo Creative Commons. ¿No es un alivio?). Y aprovechando la noticia… ¿no le sobrará a nadie un disco duro de 10Gb Seagate, aunque no funcione correctamente? Necesito recuperar lo que había en ese disco, y consiguiendo una placa igual que la que tiene puede ser una opción, o cambiando las interioridades…

Pues nada, si te ha pasado algo parecido o estás celoso y quieres destrozar tu ordenador a martillazos y contárnoslo, sean bienvenidos sus comentarios, señores. Un saludo, y mimen a sus máquinas, que en cualquier momento pueden dejarles botados a diez minutos de entregar una práctica…